Dibujos de tránsito


Nadie

Nadie me ha enseñado a enfrentarme al miedo, a la derrota, a las dudas o a la desesperación.
Nadie me ha enseñado cómo amar, escuchar o callar.
Nadie me ha enseñado a aceptar mis limitaciones o darme cuenta de mis posibilidades.
Nadie me ha enseñado a decirte que te quiero sólo a ratos o qué hacer ante la pérdida de un ser querido.
Nadie me lo ha enseñado y sin embargo creo haberlo aprendido.

7 Matriculados


Am Rhein

Si volviera a amanecer recibiría al sol a la orilla del Rin, disfrutaría de su abrazo caluroso y de la infinitud de colores que mágicamente hace aparecer ante mí. Correría con el fluir del agua y la brisa, desprendiendo en gotas de sudor toda la energía innecesaria. Tomaría una ducha de agua fría, apaciguando así mi cuerpo enardecido y recordándole que necesitaré su calor a lo largo del día. Trabajaría sin dejarme la vida en ello, absorbiendo cada nueva palabra, cada información, como un niño lo hace en sus primeros años. Si volviera a amanecer aprovecharía cada segundo, pero cada día amanece y hago lo mismo de siempre. La noche parece “resetear” mi mente.